Optimización de algoritmos de blip para embarcaciones de recreo en zonas de baja visibilidad y fondos complejos.
Cliente con flota de veleros de recreo necesitaba un sistema de alerta temprana para obstáculos semisumergidos (boyas, restos, rocas) en condiciones de niebla y oleaje. Los radares convencionales generaban falsos positivos por reflexión de olas y no discriminaban blancos pequeños.
Implementamos un pipeline de procesamiento de señales basado en filtrado adaptativo Kalman y umbralización dinámica por densidad espectral. Se integró con datos de sonar de barrido lateral y radar de pulso Doppler, calibrando los algoritmos con campañas de medición en la ría de Vigo.
Reducción de falsos positivos: 78% en condiciones de mar de fondo.
Detección de objetos >30 cm: 94% de acierto a 200 m de distancia.
Tiempo de respuesta: <100 ms desde la reflexión hasta la alerta.
Validado en 6 meses de pruebas con 5 embarcaciones en Galicia y Cantabria.
Nacimos en un pequeño laboratorio en Vigo con la misión de aplicar técnicas avanzadas de procesamiento de señales al ámbito náutico. El primer prototipo de algoritmo de detección de blips se probó en la Ría de Pontevedra, logrando identificar obstáculos a 200 metros en condiciones de niebla densa.
Registramos nuestra primera patente internacional para un sistema de filtrado adaptativo de ecos de radar en tiempo real. Este hito nos permitió cerrar acuerdos con tres astilleros gallegos, integrando nuestros módulos en embarcaciones de recreo de 10 a 15 metros de eslora.
Nuestro algoritmo de reducción de falsos positivos fue galardonado con el premio Innovación Náutica en el Salón Náutico de Barcelona. La flota de pruebas se amplió a 40 embarcaciones, recopilando más de 10.000 horas de datos en entornos costeros del Mediterráneo y el Cantábrico.
Actualmente, más de 200 embarcaciones deportivas en Europa y América Latina confían en nuestros sistemas. Hemos abierto una segunda sede en Cádiz y colaboramos con centros de investigación en procesamiento de señales acústicas. Nuestra meta: reducir en un 60% los incidentes por colisión en navegación de recreo para 2030.